Vanitas
Y así veréis que los españoles, que están en opinión de los más detenidos y cuerdos, son llamados de las otras naciones los tétricos y graves. (III, 9)
El tiempo que duró aquel eclipse del alma, paréntesis de mi vida, ni pude yo percibirlo ni de otro alguno saberlo. (I, 2)
ENCUENTRO DE DOS PERSONAJES / De aquí es que las personas no pueden estar sin algún idioma común para la necesidad y para el gusto, que aun dos niños, arrojados de industria en una isla, se inventaron lenguaje para comunicarse y entenderse. (I, 1)
MALDAD DE LOS HOMBRES / Créeme que no hay lobo, no hay león, no hay tigre, no hay basilico, que llegue al hombre: a todos excede en fiereza. (I, 4)
El gran teatro del Universo. (I, 2)
Sans titre
LOS DOS CAMINOS / Así iban confiriendo, cuando llegaron a aquella tan famosa encrucijada donde se divide el camino y se diferencia el vivir. (I, 5)
DOS MUJERES CON BESTIAS / -İQué dos mujeres éstas tan contrarias! / -decía-. İQué asuntos tan diferentes! / ¿No me dirás, Critilo, quién es aquella primera para aborrecerla y quién esta segunda para celebrarla? (I,5)
FIERAS MÚLTIPLES / -Sin duda que los pocos hombres que habían quedado se han retirado a los montes -ponderó Critilo- por no ver lo que en el mundo pasa, y que las fieras se han venido a las ciudades y se han hecho cortesanas. (I, 6)
POLÍTICOS / De este modo corren hoy los estadistas, al revés de los demás; así proceden en sus cosas para desmentir toda atención ajena, para deslumbrar discursos. (I, 6)
EL BOSCO / İOh, qué bien pintaba el Bosco! / Ahora entiendo su capricho. (I, 6)
EL MUNDO AL REVÉS / Todo va al revés en consecuencia de aquel desorden capital. (I, 6)
LOS VICIOS / La Malicia... / y su hija primogénita la Mentira... / progenitora al fin del Engaño. (I, 7)
MUJER EN LA CÚSPIDE DE UNA MONTAÑA DE SERES / Ellas mandan el mundo y todos se les sujetan. (I, 6)
OJOS / Ojos y más ojos y reojos. (II, 1)
ESTATUAS / -¿De qué sirven -preguntó Andrenio- tantas estatuas como aquí tenéis? / -İOh! -dijo el Ermitaño-, son ídolos de la imaginación, fantasmas de la apariencia: todas están vacías, y hacemos creer que están llenas de substancia y solidez. (II, 7)
De una Venus bestial hizo una virgen vestal. (I, 8)
COSAS CONTRARIAS / Iba muy aconortado Andrenio con el único remedio que le diera para poder vivir, y fue que mirase siempre el mundo, no como ni por donde le suelen mirar todos, sino... al contrario de los demás, por la otra parte de lo que parece; y con eso, como él anda al revés, el que mira por aquí le ve al derecho, entendiendo todas las cosas al contrario de lo que muestran. (I, 7)
CABEZA NOBLE / -La cabeza -dijo Andrenio- llamo yo, no sé si me engaño, alcázar del alma, corte de sus potencias. (I, 9)
NARIGUDO / Esto ponderaban, cuando vieron asomar por su majestuosa puerta, al cabo de muchas varas de nariz, un hombrecillo de media, que viéndolos admirados, les dijo: -Yo no sé de qué, pues así como hay hombres de gran corazón y de gran pecho, yo lo soy de grandes narices. (II, 9)
FUENTE / Llegaron ya a la gran fuente de la gran sed. (I, 7)
Estaban los circunstantes atónitos de ver el suelo poblado de humanos miembros; mas la Sombra los fue recogiendo todos y revistiéndoselos de uno en uno, con que quedó muy persona, hombre de poder y valer. (II, 12)
DOS CARAS EN UNA / Ni se puede vivir de otro modo que a dos caras: con la una nos reímos cuando con la otra regañamos, con la una boca decimos de "sí" y con la otra de "no", y hacemos nuestro negocio. (III, 1)
PELOTAS EN EL AIRE / Las pelotas eran de viento, tan grandes como cabezas de hombres, que un pelotero llenaba de viento por ojos y por oídos, dejándolas tan huecas como hinchadas. (I, 8)
Tiráronla del manto, con que la que negaba un achaque manifestó tres o cuatro: cayósele la cabellera y quedó monstruo la que fue prodigio, y la que había atraído tantos, sirena, ahora los ahuyentaba, coco. (III, 1)
ESPEJO / Hasta los espejos se han falsificado, pues hacían antes unas caras frescas, alegres y coloradas, que era un contento el mirarse. (III, 1)
Torció el espejo a un lado y a otro, y descubrieron mucha gente honrada, aunque no de bien. (I, 8)
- Pues hágote saber que era el Odio, el primogénito de la Verdad: ella le engendra, cuando los otros le conciben, y ella le pare con dolor ajeno. (III, 4)
VANITAS / Muere el hombre cuando había de comenzar a vivir, cuando más persona, cuando ya sabio y prudente, lleno de noticias y experiencias, sazonado y hecho, colmado de perfecciones, cuando era de más utilidad y autoridad a su casa y a su patria: así que nace bestia y muere muy persona. (III, 11)
GIGANTE AMORTAJADO / -İEl gigante, el gigante, el gigantazo! (III, 4)
TRES DESGRACIAS / La Lisonja y la Malicia, dejando los patrios lares de su nada, las sacó a volar su madre la ruin Intención. (I, 9)
LOS DOS CAMINOS / A pocos pasos dieron en raro bibio, dudosa encrucijada donde se partía el camino en otros dos, con ocasionado riesgo de perderse muy al uso de mundo. (III, 6)
Abriéronse las inmortales puertas para que entrase un cierto héroe, un primer ministro que en su tiempo no sólo no fue aplaudido, pero positivamente odiado. Mas fueron tales y tan exorbitantes las temeridades y desaciertos del que le sucedió, que acreditaron mucho su pacífico proceder y aun le hicieron deseado. (III, 12)
FIGURILLAS / -Sin duda que así como dicen que van degenerando los hombres y siendo más pequeños cuanto más va (de suerte que cada siglo merman un dedo, y a este paso vendrán a parar en títeres y figurillas, que ya poco les falta a algunos), sospecho que también los corazones se van achicando. (II, 2)